De origen japonés, la pintora Yayoi Kusama es de los íconos más importantes del arte moderno. Su labor como artista ha influenciado a otros pintores importantes como el gran Andy Warhol y su legado continua develándose como una de las exponentes clave del pop art..

El origen de Yayoi Kusama
Yayoi nació en 1929 y desde una edad muy temprana estudió el arte desde una percepción japonesa en Kyoto, esta decisión no fue de su agrado durante muchos años pues su estilo simplemente nunca encajó con los estándares del arte asiático y en cambio se asoció mucho más con las propuestas de la pintura americana y europea.
La vida de Kusama dentro del mundo de la pintura fue un caminar distintivo y empezó a hacerse conocida por su arte performático en la ciudad del Nueva York. La visión avant-garde de Yayoi Kusama fue reconocida por la crítica americana y pronto fue tomando una estética muy característica que continuó como su sello personal durante toda su vida.

Algunas de las obras más destacadas de Yayoi evocaban el uso de lunares de color y en un fondo de colores sólidos. Sus piezas eran transportadas del lienzo a la performance y mucha de su creatividad salía de pasajes autobiográficos de sus vivencias como una mujer japonesa y migrante.
Ella realmente fue a contracorriente y su espíritu rebelde de creación se convirtió en una declaración de sus convicciones feministas y tocó temáticas relacionadas a la enfermedad mental, la repetición, obsesión, creación, destrucción y la sexualidad.
Una vida compleja y extravagante
Aquejada de problemas psiquiátricos, se internó en un hospital donde todavía reside por decisión propia; las alucinaciones, la depresión y la ansiedad fueron piezas clave para su exploración artística. Los polka dots fueron el ícono de la carrera artística, pero también fueron expresiones que ayudaron a la artista a sentirse calmada y a su salud mental.
Muchas veces tuvo que ser llevada al hospital por las alucinaciones tan fuertes que tenía, además que presentó episodios psicóticos que ponían en riesgo la integridad de Kusama. El arte que ella creó fue inspirador para muchos artistas, generalmente hombres, que tenían audiencias más grandes y recibieron gran reconocimiento por sus trabajos, algo que Yayoi Kusama nunca pudo aspirar a logar. Esta situación la orilló a problemas depresivos tan fuertes que decidió encerrarse en su estudio para evitar que la plagiaran. Tiempo después su obsesión depresiva la llevo a un fuerte intento de suicidio.

La fama que tardó en llegar
A los 60 años, Yayoi fue invitada especial para representar a Japón en un importante evento de arte en el Center for International Contemporary Arts y esto fue de gran importancia para lanzar a la pintora a la fama internacional y contemporánea.
Ya en una edad más avanzada, el mundo entero conoce o ha visto el trabajo de la artista, pues en 2002 creó una exhibición de arte llamada FireFlies on the Water: un espejo que simula el infinito con miles de puntos brillantes a lo largo y ancho de un cuarto oscuro. La instalación fue creada para que una sola persona ingrese, únicamente por 60 segundos para disfrutar del espectacular trabajo de Kusama. En el 2020 se recuperó el concepto y la pieza artística fue transportada a muchas partes del mundo, en México la obsesión infinita llegó al museo Tamayo en la CDMX en 2016, algunos años antes de la moda internacional de Yayoi Kusama.

En 2022, Yayoi Kusama se alejó un poco del mundo del arte, pero no sin antes mandar varias versiones de ella a lugares y edificios icónicos de otros lugares del mundo. En colaboración con Louis Vuitton, la artista de origen japonés creo instalaciones con su figura: una robótica en París, una versión enorme de ella en Nueva York y en Tokio había una pantalla panorámica amorfa en 3D en la que se revelaban las icónicas calabazas de Yayoi Kusama, una de ellas posaba sobre la cabeza de la artista como un casco.

Yayoi Kusama logró su acometido de alcanzar la fama internacional a pesar de todo, ella nos regala una visión distinta del arte pop que ya creíamos conocer y además nos pone en perspectiva la temática de la salud mental como una forma de vida que también puede ser productiva. Esperamos que su legado continúe y que cada una de sus piezas artísticas mantenga la memoria de esta gran pintora.
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