Si últimamente has sentido que pasar tantas horas frente a la compu o en clases está afectando tu postura (hola, espalda encorvada) o si simplemente quieres marcar ese abdomen sin dejar el alma en una rutina cardio, tenemos la solución: pilates. Este entrenamiento milenario (literal, fue creado hace casi 100 años) está viviendo un boom —y no es casualidad.
A diferencia de los ejercicios ultra intensos que te dejan sin aliento, el pilates se centra en movimientos controlados, respiración consciente y conexión total entre mente y cuerpo. El objetivo: fortalecer el core, mejorar la postura, ganar flexibilidad y sentirte increíble desde la primera clase.

¿Por qué el pilates está en todas partes otra vez?
Porque funciona. Así de simple. Y no, no necesitas sudar mares para ver resultados. De hecho, es normal que durante una sesión no termines empapadx. El sudor no es lo que define un buen entrenamiento, sino la precisión de los movimientos y el control corporal que desarrollas con la práctica constante. Eso sí, cuando lo haces bien, los resultados se notan: espalda más alineada, abdomen más firme, y cero tensiones innecesarias.
¿Qué hace el pilates por tu abdomen?
Todo. Bueno, casi. El pilates, especialmente si lo practicas en cama reformer, activa tus músculos estabilizadores y fortalece el núcleo del cuerpo (core), que incluye abdominales profundos, espalda baja y suelo pélvico. Esto no solo tonifica, también mejora tu equilibrio y previene lesiones. ¿La clave? Respirar bien, moverse con intención y mantener buena alineación durante cada ejercicio.
Además, mejora la postura (gracias a que corrige desbalances musculares y alinea la columna) y aumenta la flexibilidad porque trabaja con rangos de movimiento controlados. Es como entrenar tu cuerpo para vivir mejor, moverte con más estilo y hasta sentarte más elegante.

¿Cómo empezar si eres principiante?
Lo cool del pilates es que se adapta a ti. No importa si nunca has entrenado o si no tienes condición física. Puedes comenzar con una rutina de 20 minutos desde casa, sin necesidad de equipo. ¿Un tip clave? Escucha a tu cuerpo. Si te descubres apretando la mandíbula o los glúteos demasiado, es señal de que necesitas bajar el nivel o ajustar el movimiento.
Según expertos como Julia Rosenthal, fisioterapeuta en Brooklyn, “los ejercicios deben retarte, pero no deberían hacerte sentir como si estuvieras sobreviviendo a un bootcamp”.
¿Algunos ejercicios recomendados para empezar?
- Puente: activa glúteos y abdomen.
- Los cien: para calentar y trabajar resistencia abdominal.
- Criss cross: el clásico abdominal cruzado para cintura.
- Superman y braza: para espalda fuerte y postura alineada.
Y si quieres ponerte creativx, accesorios como bloques, almohadas o una simple toalla pueden ayudarte a alinear mejor tu cuerpo y evitar tensiones. No necesitas una gran inversión para empezar, solo ganas y constancia.

¿Reformer o colchoneta?
Ambos tienen beneficios, pero si tienes oportunidad de probar el Reformer (esa cama con poleas que parece sacada de una película futurista), hazlo. Permite más de 500 ejercicios diferentes, ideales para mejorar fuerza, postura y control corporal sin impacto fuerte en las articulaciones.
Además, si algún día te animas a tomar una clase privada, podrías recibir ajustes personalizados y aprender modificaciones perfectas para tu cuerpo. Lo ideal, dicen los instructores, es practicar de dos a cuatro veces por semana. Los resultados se notan desde las primeras 10 sesiones.
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