Las olas de calor son cada vez más intensas. Con temperaturas que sobrepasan los 40°C, cuidarse del calor cada vez es más complicado, pero no imposible, por esto te damos unos consejos que te ayudarán a pasar mejor las altas temperaturas.

Noches sin dormir, cansancio continuo, sudor excesivo, somnolencia, deshidratación, quemaduras… estos son los problemas más habituales a los que nos enfrentamos durante una ola de calor. No son graves pero pueden serlo si no se adoptan medidas.
La buena noticia es que existen soluciones que se pueden llevar al cabo y que son sencillas.

Los consejos de hábitos de vida están claros: hay que evitar la exposición al sol y el ejercicio físico durante las horas donde el calor es más intenso. Beber muchos líquidos sin esperar a tener sed, evitando las bebidas azucaradas y alcohólicas, y evitar las comidas copiosas o calientes.
La ropa debe ser ligera, holgada y de colores claros; hay que permanecer en espacios ventilados y frescos, bajar las persianas y cerrar las ventanas durante el día, y guardar la medicación en un lugar apropiado.

Un truco que puede ayudar a refrescarte es colocar un cuenco con un poco de agua y hielo a unos 20 o 30 centímetros de las aspas del ventilador. De esta forma se puede enfriar un poco el aire de la habitación, además de aumentar un poco la humedad. Aunque hay que reponer el hielo cada cierto tiempo.
Otra buena opción para combatir las altas temperaturas puede ser usar para rellenar un vaporizador. Con él se puede refrescar una habitación o a una persona.
Ventilación cruzada. Consiste en abrir dos ventanas que se encuentren en diagonal o en lados contrarios de la casa o habitación. De esta forma se crea una diferencia de presión que genera corrientes de aire, sacando el aire caliente y haciendo que entre aire fresco. Se debe tener una de las ventanas abiertas y la otra ligeramente entornada.
Por último, aunque el calor afecta al cuerpo por completo, hay algunas zonas concretas del mismo que ayudan a bajar la temperatura corporal si se refrescan. Estas son las muñecas, los pies, tobillos, antebrazos, la parte de atrás del cuello y las sienes. Solo se necesita un poco de agua fresca.
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