“¿Cómo es posible que en México hasta el día de muertos sea de colores?” Con semejante pregunta, Ágatha Ruiz de la Prada nos recibe en un espacio acogedor, de paredes blancas y mobiliario colonial. Dicho lugar sólo puede hacer referencia a El Minaret, uno de los sitios más emblemáticos de Paseo de Montejo.

“Lo que diferencia a mexicanos de españoles es el tratamiento que tenéis de la muerte”, añade. La reconocida diseñadora de moda relaciona su estilo lleno de color y alegría con el color negro que predomina en su país; de esta manera hizo hincapié en la austeridad y en la devoción religiosa. Para Ágatha, la parte viva de sus diseños es la tendencia a la felicidad y la comodidad.

Amor por México su cultura y tradiciones

La diseñadora fue invitada por Midwoman a una pasarela muy especial. Aprovechamos esa visita para que nos hable de todo un poco. Lo primero que nos cuenta es que ésta es la tercera visita que hace a Mérida, la cual le encanta, y que tiene una materia pendiente: visitar el país durante el Día de Muertos, una experiencia única que quiere presenciar alguna vez.

La presencia de Ágatha Ruiz de la Prada por Mérida en el décimo aniversario de la revista MidWoman

La diseñadora nacida en Madrid visitó recientemente nuestra ciudad y sus alrededores. Fue la invitada estelar del décimo aniversario de la revista Midwoman, mismo que se llevó al cabo en las instalaciones de la casona.

Durante el evento de celebración, la diseñadora lanzó su colección bajo su marca homónima. De la mano de la firma mexicana de moda y marroquinería Cloe, presentó una línea de bolsas muy vanguardista y con figuras geométricas plasmadas en ella; claro, lo que no pudo faltar es ese estilo único, alegre y muy colorido que tanto le distingue en el mundo de la moda.

La famosa diseñadora española, contó la admiración que siente por el país tricolor y sus colores.

Ágatha Ruiz de la Prada: De becaria a ícono de moda

Ágatha Ruiz de la Prada sintió pasión por el diseño de moda desde que era pequeña, y cumplió el sueño de comenzar en este mundo a los 15 años; además, es empresaria y aristócrata, ya que cuenta con los títulos de nobiliarios de XIII marquesa de Castelldosríus, ​grande de España, ​​​ y de XXIX baronesa de Santa Pau. Sin embargo, destaca que “antes de ser empresaria siempre me antepongo como diseñadora; soy empresaria porque tengo a personas que me ayudan, y a las cuales debo pagarle por sus servicios, pero un millón de veces antes soy diseñadora”.

Recordó la plática que tuvo con uno de los hombres más ricos del mundo, dueño de Zara, entre otras muchas empresas, Amancio Ortega, quien le dijo: “Sé que si tuvieras que hacer 500 trajes grises y supieras que con ellos ganarías mucho dinero, no lo harías”. Esa es la diferencia —nos cuenta— entre ser un empresario que piensa más en generar dinero y un artista que lo hace más en su trabajo y en su obra.

En un aspecto más personal, Ágatha nos cuenta que su carrera comenzó de la mano del diseñador Pepe Rubio, quien le dio la oportunidad de desarrollar su pasión mientras era becaria, algo que destaca y valora mucho, pues reconoce que la labor que realizan estos es muy importante para el aprendizaje de quienes comienzan en el mundo laboral. Debido a su agradable experiencia, ha llevado a la práctica este tipo de acción y ahora es ella quien apoya y alienta a las nuevas generaciones para que logren todo aquello que se propongan.

“En el mundo del trabajo siempre es muy bueno tener a un maestro, y Pepe Rubio fue uno grande para mí; yo he tenido muchísimos becarios y creo que un gran número de ellos lo han sabido aprovechar”

Trayectoria de colores

Actualmente, Ágatha Ruiz de la Prada cumple 42 años de trayectoria profesional y asegura que todos los días encuentra una satisfacción diferente en el ámbito de la moda, por lo que se define como plenamente satisfecha. 

Antes de despedirnos de ella, nos agradece la entrevista y nos recuerda, una vez más, que adora esta ciudad en la que tiene muchas amistades y ha pasado momentos inolvidables. ¡Te esperamos en tu próxima visita, Ágatha!

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