Raúl Cetina, actualmente con 20 años, nos habló sobre su primer acercamiento a la música y cómo se volvió parte de su día a día, la experiencia que tuvo al participar en “México tiene talento”, así como todo lo que sucedió al volver. Por supuesto, también platicó sobre lo que planea realizar próximamente.

El amor que siente Raúl hacia la música empezó en su casa y gracias a sus familiares; nos contó que siempre había música y aunque nadie sabía tocar, ahí tenían tres guitarras, además de que en las fiestas familiares hacían karaoke, cantaban canciones de Nicho Hinojosa y eso le encantaba.

En la secundaria se inscribió a un taller de música y aprendió a tocar guitarra eléctrica. En ese entonces tenía una guitarra que no era tan buena, pero como tocaba canciones de su agrado, Raúl se esforzaba para tocar lo mejor que pudiera con lo poco que tenía. Veía vídeos en YouTube, tocaba cosas que no sabía cómo se llamaban hasta que compró un libro y así fue como aprendió notación musical.

Finalmente, al entrar a la prepa empezó a participar y ganar concursos de canto. Después de ese proceso, formó una banda con sus amigos.

Con el paso del tiempo fue consiguiendo un nivel más avanzado en la guitarra, así que empezó a practicar hasta conseguir el mejor sonido con la mejor afinación posible, nos contó que tocaba una canción y volvía a afinar hasta que todo sonara perfecto para sus oídos.

“Cuando aprendí y sentí eso sobre la música, no me la pude quitar de la cabeza. Muchas veces estoy en mi cuarto solo, tocando cosas que jamás van a escuchar, por diferentes razones: porque es mío, porque es una versión de alguna canción que no existe, pero yo estoy probando, porque estoy molesto, por la razón que sea… pero siempre estoy ahí con la música”, platicó.

Llegó el momento de hablar sobre su experiencia en “México tiene talento” y Raúl comentó que la experiencia no fue la mejor. Tenía apenas 17 años y estaba en ceros en cuestión de experiencia, sólo se presentó para ver cómo le iba, pero en ese proceso, y para su sorpresa, descubrió que realmente tenía talento, aunque también decidió que la música y la televisión no son una buena combinación, pues sólo les interesa vender y no se enfocan realmente en el producto musical.

Durante un momento recordó aquellos tiempos y nos contó de una noche que se encontraba en un piso muy alto de un hotel en la Ciudad de México y pensó que la música lo había llevado hasta ahí, pero después fue consciente de que la música por sí sola no lo mantendría ahí. Era un proceso muy complicado en el cuál estaban involucrados contratos de confidencialidad, trabajos en la madrugada para conseguir ciertas tomas, ya que al final de todo, era trabajo para la televisión y el afirma que no tenía idea de todo ese medio.

Al subir al escenario en la semifinal, él mismo reconoció que no tenía nada preparado; cantó una canción más como un día cualquiera y al bajarse ya sabía cuál había sido el resultado. Después de eso regresó a su casa. Raúl nos cuenta que fue un proceso difícil ya que no sabía cómo sentirse a su regreso y tenía sentimientos encontrados. Finalmente, todos estos sentimientos lo llevaron a abandonar la música por un corto tiempo.

Pero la carrera de Raúl no terminó ahí. Después del tiempo que le tomó procesar todo lo que había ocurrido, un pequeño sello discográfico de la ciudad le ofreció grabar un sencillo, le pidieron que estuviera relacionado con el amor, pues febrero estaba próximo y era el tema ideal y así fue como nació “The happiest person”.

Para finalizar la entrevista, Raúl nos reveló que en los próximos días se reunirá con un estudio que se encuentra en la ciudad para sacar costos y tiempos, todo esto con el fin de lanzar un sencillo, pues su deseo es que exista, sin importar cuántas personas lo escuchen.

Tiene sus objetivos muy claros y finalmente dijo: “Cuando vas a un concierto de un artista o tu banda favorita y te hace sentir algo cuando están cantando, algo pasa que no puedes explicar y lloras de felicidad… eso es la música y eso quiero causar. Lo he sentido, he llorado en conciertos y jamás me había sentido tan vivo, estaba muy feliz, emocionado, como si te escaparas de tu vida diaria… el mundo se para. Para eso está la música, para darnos una realidad que sí nos guste, una que nos saque de nuestro mundo y nos haga sentir especiales”.

“Cuando una canción te hace sentir algo, es especial y no se compara con nada; no importa cuánto dinero tengas o dónde estés, si una canción te llega, es especial”, aseguró Raúl durante la entrevista.

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