Emmy Puerto Arteaga es actualmente Miss Teen Globe México, título que ganó recientemente tras una competencia en Guadalajara con representantes de todo el país. Seguramente la conocen porque ha protagonizado varias de nuestras portadas incluyendo la de este número; es por eso que nos visitó para contarnos toda su experiencia durante el certamen de belleza.

Ella asegura que la pasión por participar en los concursos de belleza es algo con lo que “nació”. “A mí me gusta desde chiquita, en el kínder fui reina de la primavera y no sé de dónde me aprendí las poses pero siempre me han gustado los concursos y empecé a participar desde los 9 años; incluso participé en Nuestra Belleza Infantil pero no gané, ahora que lo recuerdo yo creo que me hacía falta mucha preparación”, platicó Emmy. En realidad, apenas tiene 17 años pero cuenta con una gran experiencia, preparación y madurez para los concursos de belleza y todo lo relacionado a la imagen y modelaje, lo que la llevo a ganar su primer título a nivel nacional.

“Desde el momento en el que decidí entrar a concursar a Miss Teen Globe Yucatán empecé una preparación muy fuerte, desde el gimnasio, la dieta y las pasarelas. Cuando gané la primera etapa, mi preparación fue más dura porque en una semana me tenía que ir al certamen nacional. Fue muy estresante pero a la vez divertido”, explicó la joven yucateca.

Etapa nacional

A Guadalajara viajó con la directora general del concurso a nivel regional Aída Alcocer, Rebeca García y Melissa Payró, quienes participaron en las categorías de “Petite” y “Miss”, respectivamente y su equipo de producción como el maquillista Víctor Galaz.

“Yucatán se ganó el premio de la mejor franquicia nacional, se notó que fuimos las más preparadas y con mayor producción. Fue una experiencia muy divertida en la que conocí niñas de diferentes estados y países. En la entrevista con el jurado les platique acerca de Yucatán en inglés y aunque estaba un poquito nerviosa, sentí que lo hice muy bien”, agregó Emmy.

Entre las actividades del certamen contaron con clases de baile, una entrevista en traje de baño y hablando en inglés ante un jurado internacional, visitas a Zapopan, Tlaquepaque y el Centro Histórico de Guadalajara, un reto deportivo y la final en la que desfilaron en traje de baño y con vestidos de noche, para luego responder la tradicional pregunta del jurado y nombrar a la ganadora. La pregunta que le tocó fue cuál ha sido su mayor lección de vida y ella recordó una experiencia de chica cuando se cayó mientras patinaba sobre hielo y fue una experiencia muy dolorosa. “Volver a patinar fue un shock para mí y cuando regrese vencí mis miedos, fue algo muy importante ya que si tienes perseverancia y constancia puedes cumplir tus metas”, agregó.

Participar en el certamen, le hizo darse cuenta de que todo lo vivido desde chiquita le ayuda a ser mejor y sentirse mucho más segura y experimentada en comparación con las demás participantes. “El día de la final me sentía muy nerviosa, no quería hablar con nadie porque ya me había pasado perder un nacional y no quería repetir esa experiencia pero mientras me estaba bañando, me puse a pensar que ya viví un chorro de cosas que las demás niñas tal vez todavía no y al salir ya no tenía nervios y eso me tiene muy orgullosa y contenta, nunca pensé tener la capacidad de hacerlo”.

Aunque para muchas personas podría parecer que los concursos de belleza en realidad son algo superficial, Emmy asegura que se trata de algo que va más allá de una corona. “Muchísimas personas dicen que la belleza está peleada con el conocimiento pero no es así. Una verdadera reina de belleza tiene la responsabilidad de ser un ejemplo para las demás personas con actitudes positivas y participar con diferentes acciones que ayuden a la comunidad”.

Su principal objetivo al participar fue que “a través de la corona estatal o nacional pueda hacer actividades para que todos los jóvenes se unan y ayuden a quienes lo necesitan. Me gustaría poder ir a pueblos y conocer las necesidades no sólo de mi estado sino de todo el país”, añadió Emmy.

No es una simple corona

Para ella tener esa corona en realidad significa esfuerzo, preparación y perseverancia, pues asegura que para obtenerla pasó por muchas dificultades y obstáculos así como los problemas comunes de ser una adolescente. “En el certamen nacional vives todo el estrés y cualquier cosa te pega mucho más fuerte, como adolescente es algo difícil pues se siente mucha presión y nervios pero al final ves los resultados de toda la preparación y la disciplina y es cuando te quedas cuenta de que todo valió la pena”, confiesa.

Una de las cosas que más disfruta es conocer a más personas y lugares. “Yo creo que lo que más me gusta es poder salir y sentir que no solo representó a Emmy en un nacional sino que estoy representando a Yucatán y tengo que sacar todas las ganas que mi Estado se merece”.

Ahora como Miss Teen Globe México deberá cumplir con varios compromisos como visitar la Huasteca Potosina donde “dará el grito” en Septiembre y prepararse para el certamen internacional que se realizará en el 2019 y podría ser en Cozumel o China.

“Quisiera agradecer a todo mi equipo, a la directora estatal Aida Alcocer, Víctor Galaz en el maquillaje, Guillermo Pérez Alayon que me hizo el vestido para la final, Nabija que me dio los accesorios, al doctor Carlos Hernández que apreció mucho y a todas las personas que estuvieron apoyándome como Valentina Montero, Black Queen, Andrés Gómez, David Ambrosio, Alberto Aguilar, Esencia Maya, Soy yucateca, Coach Charli, Kairos Spa, One More Gym y al director nacional Omar Ponce. Agradezco a todos y para quienes tienen un sueño quiero decirles que luchen por ello, porque si se puede llegar hasta donde tú te lo propongas”, finalizó.

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