Por segunda ocasión, el Festival Internacional de las Luces (Filux) encantó a miles de personas que se dieron cita por las calles de Mérida para el recorrido de 22 estaciones artísticas. Ya sea que hicieran la ruta de la Plaza Grande hacia Montejo o al revés, todos iban parando en cada una de las sedes para las fotos del recuerdo.

El Centro Cultural Olimpo, el Macay, los parques de Santa Lucía y Santa Ana, el Museo Regional de Antropología, la Casa del Minaret y el edificio central de la Uady fueron algunos de los edificios que albergaron diversas obras de luz. Además de aprovechar las increíbles tomas gracias a los juegos de luces las personas también podían interactuar con las obras, como en un taller para aprender a dibujar con luz que se realizó en la calle 60 con 49; el montaje “Códigos” en el que las personas podrían activar sensores iluminados y crear sonidos para experimentar con sus propias composiciones, o “Sweep” en el que se podía crear cualquier figura con miles de varitas led.

Fueron espectáculos completamente distintos a la primera edición, únicamente repitiendo la obra “Arcoíris Global” creada por Yvette Mattern y que ilumina el cielo con una trayectoria de 60 kilómetros a través de rayos de luz láser que representan los colores del arcoíris.

El festival no fue solo un escaparate para ver el trabajo de artistas internacionales, sino que también fue una oportunidad para que yucatecos pudieran presentar sus trabajos; algunos de ellos fueron Erick de Gorostegui con “Arco”, Emilio Pérez con “Luces de Mérida”, Luis Ramírez con “Luz de invierno”, Diego Cano con “Códigos”, y el colectivo “La escarpa del arte”. Los países invitados fueron Alemania, Finlandia, Sudáfrica, Canadá, Argentina, Estados Unidos y México.

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