Hace poco más de cincuenta años nació en Ciudad de México El Fogoncito. Su creadora, Martha Ávalos de Rocha, fue clave para imprimir los sellos de alta calidad y buen servicio que durante todo este tiempo han caracterizado al restaurante sin importar el lugar donde se ubique.

Mérida es territorio El Fogoncito desde hace 13 años. Para este especial, platicamos con seis colaboradores de la empresa, quienes subrayan el significado que tiene para ellos y para los comensales la calidad en el servicio que imprimen cada día.

El barman José Luis Quetz Collí, quien tiene una antigüedad de 12 años en el restaurante, afirma que el valor de trabajar en un lugar como El Fogoncito es tal que su riqueza laboral proviene de ”atender con amabilidad desde que el cliente llega a la puerta del restaurante hasta que se va”.

Pedro Alejandro Martínez Cáceres, anfitrión desde la llegada de la cadena a Mérida, define la excelencia laboral en este lugar en cuatro palabras: atención, rapidez, amabilidad y honradez.

Ana María Poot Ortiz, gerente general del restaurante y quien forma parte de la familia de El Fogoncito desde hace siete años, señala que el buen servicio que practican es “dar al huésped una atención como si estuviera en casa superando sus expectativas”.

En cuanto a la satisfacción del comensal, Wilberth Yam Xiu, quien cuenta con ocho años como parte del equipo y ahora funge como jefe de cocina, comenta que ésta es una de sus pasiones: “Lo mejor es cuando un cliente encuentra el platillo que buscaba y queda satisfecho; esa satisfacción, precisamente, hace que regrese y nos recomiende”.

Son este tipo de pasiones en el trabajo las que se crean entre los integrantes del equipo de El Fogoncito, a la par que el amor por el trabajo en equipo.

Luis Daniel Heredia Poot, anfitrión desde hace un año, relata cómo ha marcado su vida trabajar en la firma: “He aprendido muchas cosas que no sabía, como ser una persona amable y atender a los comensales. Todo ello además de conocer algunas cuestiones tecnológicas, preparar bebidas, charolear y, por supuesto, cocinar”.

Las ansias de superación y mejora continua forman parte de la experiencia que hace que todo el equipo de El Fogoncito se sienta orgulloso de formar parte de él. José Alberto Chan Poot, por ejemplo, quien lleva seis años como parrillero, lo define como su segunda casa: “En estos años, he visto que aquí, en mi segundo hogar, se han procurado el respeto la honestidad y la igualdad. Para ello, procuro tener mucha convicción entre lo que pienso y hago para ser positivo y lograr resultados positivos.

Ante esta expresión, la gerente general recalca que si hay algo que le gusta, además de tener comensales felices, es que se reconozca el trabajo de cada integrante: “Aquí, si hay algo que nos hace sentir importantes es que nos reconozcan por lo que hacemos, desde la persona que lava los platos hasta quien tiene la responsabilidad de la operación, como es mi caso”.

En una parte de la conversación, José Luis comenta que éste es uno de los motivos por el cual día a día se esfuerzan para mejorar, “a la par de ser responsables”, y Luis Daniel finaliza comentando que “Gracias a todos, salimos adelante, y lo haremos cada vez más hasta ser uno de los mejores restaurantes de todo México”.

Contacto:

Dirección: Calle 7 No. 451 local 44 Plaza Altabrisa

Teléfono: 9991679548

Facebook: El Fogoncito Mérida

Instagram: @elfogoncito_mid

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