Roxana Barahona Oliva es una artista visual que ha sabido aprovechar el maquillaje para crear retratos realistas e hiperrealistas, una técnica novedosa y poco explotada que la ha llevado a dejar su trabajo como ingeniera en topografía y geodesia para dedicarse de tiempo completo a desarrollarse como artista.

El gusto por la pintura es algo que tiene desde niña pero al sentir la presión social de tener que estudiar una carrera se graduó como ingeniera y posteriormente estudió la licenciatura de producción creativa y la carrera técnica de dibujo mecánico y arquitectónico. Fue hasta el 2011 cuando decidió retomar su sueño y poco a poco ir cambiando las actividades que hacía.

“Al principio lo hice por hobbie y explorar lo que sentía como el sueño de mi vida; pero al ver que las personas empezaron a pedir mi trabajo, gané más confianza en lo que hacía y ahora la verdad es que no me arrepiento de esa decisión de pasar de la ingeniería al arte, aunque fue algo que me costó mucho”, platicó la artista durante la entrevista, quien actualmente ha exportado piezas artísticas a lugares como Argentina, Bulgaria, China, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, España, Noruega, Suiza y ha presentado su trabajo en exposiciones de Costa Rica y Mérida.

Sus inicios fueron con trabajos de la cultura anime pero después se fue orientando más hacia el retrato en formatos medios y grandes, en los que procura ponerle muchos detalles, sombras y texturas. Sobretodo trata de enfocarse en la mirada, pues siempre ha pensado que tiene algo mágico.

Roxana piensa que todos los que se dedican al arte tienen esa necesidad de comunicar o expresar sus sentimientos. “No se trata solo de que quede bonito, sino que transmita el sentimiento de un momento. Algo que me gusta muchísimo es sentir que congelé el tiempo en una imagen, me inspira mucho”.

“Trato de mezclar todo lo que el maquillaje me aporta como bases, delineadores y sombras, además de utilizar técnicas tradicionales como el óleo, acrílico, acuarela, tinta china, carboncillo y lápices de color. Utilizo el maquillaje para llegar a calidades casi fotográficas”, explicó.

Sobre el proceso abundó que tanto el realismo como el hiperrealismo son técnicas que llevan mucho tiempo de proceso, pues una pieza de 80×60 cm puede significar el trabajo de un mes o seis meses pero ella procura hacer un trabajo mucho más rápido. “Me apasiono tanto haciéndolo que paso horas en eso. El boceto es un proceso fluido que me puede llevar 15 minutos o media hora y la pintura es un trabajo que procuro hacer en tres semanas máximo”, agregó.

Una de las pinturas más complicadas que ha hecho es la del actor Morgan Freeman, pues fue la primera vez que mezcló materiales de maquillaje que se creía no podían funcionar juntos por su química. “Empecé a probar para que no se cuartee la pintura y al final creo es el que lleva más tipos de maquillajes mezclados, por complejidad es uno de los que me ha gustado y que a la gente le impacta verlo”, expresó.

Actualmente, también se dedica al tatuaje ya que muchas personas empezaron a solicitarle diseños para llevar en la piel y en lugar de dar sus ideas a otros para que las plasmen decidió aventarse en una técnica nueva. “Llevo año y medio tatuando y no voy a negar que ha sido difícil sobretodo porque es una categoría más dominada por hombres y cuando una mujer quiere hacerlo se cierra un poco el gremio para no dar tanta información”, confesó.

Una de las cosas que más le motiva es superar sus capacidades en cuanto a la complejidad y técnica pero también busca aportarle algo a los que apenas están empezando. “Me identifico mucho con la gente que está en ese proceso de querer ser artista, me prometí que todo lo que a mí me costó iba a tratar de hacerlo más simple para otros y ayudarlos. Entonces busco no quedarme encerrada en mis cuadros y exposiciones sino estar aprendiendo y transmitiendo mi conocimiento de manera constante”, aseguró.

“Primero tienen que quitarse de la mente que algunas carreras tienen el éxito garantizado y que si van a trabajar al menos unos 30 años de su vida, es mejor que sea en algo que de verdad les guste”, aconsejó.

Para ella, la clave que lleva al éxito es la disciplina, pues el arte se utiliza en todos los ámbitos y profesiones, entonces solamente hay que estar preparados y saber aprovechar las oportunidades para desarrollarse.

“Mi mensaje es que intenten dedicarse al arte porque es algo que cambia vidas, aprendes a comunicarte mejor, hacer amigos fácilmente, tu visión cambia y aprendes a ver la belleza donde generalmente no está. Más que una profesión, es una terapia para la vida”. Si quieres saber más de Roxana puedes encontrarla en Facebook como RoxanaBo arts.

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